miércoles, 23 de noviembre de 2011

ve-in-te

- Te voy a decir una cosa.
+ ¿Cual?
- Pues que voy a estar callada .
+ No lo entiendo, ¿por qué? ¿te pasa algo?
- No tonto, no, lo que pasa es que quiero escuchar como me cuentas tus batallitas, lo que hacías cuando eras un crío, con tus amigos, como te divertías, aquellas historias que siempre he querido escuchar, pero que hasta hace poco no he podido. Quiero notas como tu respiración se calma cuando estoy alejada de ti y cómo se acelera cuando estoy a escasos centímetros de tu boca, ver como me miras, te ríes, ver como me coges por la cintura y me llevas hacia ti, y en ese instante me sigues acercando más y más a tus labios. Quiero escuchar cada te quiero que salga de tu boca y que llegue a mis oídos en un pequeño susurro. Oír que te encanto.. En fin, todo lo que tu quieras decirme, quiero saberlo todo de ti, todo.
- Vale enana, ahora mismo empiezo.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

túyyo.

Pasan los años, los meses, las semanas, los días, las horas, los minutos, los segundos, así, sin más. la vida pasa y casi ni lo notamos, ahora mismo, son las dos y media de la madrugada, estoy tumbada en la cama, escuchando música, escribiendo esto, y sí, pensando en ti, en ti, en esa persona que me hace sonreír día tras día, sí, en ti, en esa persona que hace que se me ponga la piel de gallina cada vez que me besa el cuello, sí, en ti. Acéptalo, no sales de mi cabeza ni un solo momento, sabes como estar siempre ahí, dando vueltas y vueltas, como si tuviese tu nombre tatuado en mi piel, o más bien en mi cerebro. Pienso en cada movimiento, en tu forma de sonreír, en tus miradas, en cada burla, en lo mucho que te quiero, y todo esto me hace recordar todos estos días que he pasado a tu lado, cada beso, cada abrazo, cada palabra, en fin, recuerdo todo lo que tiene que ver contigo, con los dos.

martes, 1 de noviembre de 2011

Parece que va a llover.

-

Lo que tengo en cuenta son esos pequeños detalles

que hacen que cada día te quiera más. Como eso de mandarme mensajes a las dos de la mañana, e incluso más tarde, y que llegues a despertarme, o que no lo hagas y los lea a la mañana siguiente y pensar que tengo lo mejor del mundo conmigo, que no lo cambiaría por nada. Y sí, es así, tengo a lo mejor del mundo, a lo más bonito, es él el que me hace sonreír, el que me dice: ¿te cuento un secreto? Y me responde diciendo: me encantas, te voy a echar de menos, o me dice lo mucho que me quiere. Es él el que hace que mi piel se erice y tiemble, el que hace que note a esas pequeñas mariposas revoloteando por mi estómago. Es él, el que hace que me ilusione, que llene mi cara de sonrisas, el que me come a besos, el que me da mil un abrazos. Es él, y son esos pequeños detalles. Es lo que yo quiero, es lo que necesito.